lunes, 24 de noviembre de 2008

Otro Dios...

Hola a todos/as:
Hoy es un día de esos en los que te levantas sin ningún ánimo, piensas que tu día se va a basar en ir a clase, estar en la Universidad hasta las ocho de la tarde, volver, cenar, encontrarte con más de una, que por "saludar" ni te saludan y encima, llueve como si fuera, el "Diluvio Universal".
Llevamos unas dos semanas sin ver el sol, y claro, una chica como yo, del Mediterráneo, lo nota.
Empiezas a pensar en los días que harán en tu tierra, tu madre te recuerda que "casi" no pasan frío, se mantienen con sábanas de "franela" sin necesidad de mantas, y un largo etcétera.
Por otra parte, agradeces la lluvia, siempre y cuando no sea de esta envergadura, y te sientes aliviado porque, de alguna forma, el planeta se está "oxigenándo" y nuestras generaciones futuras lo agradecerán. Mi padre, con su penetrable ironía, suele decir que cuando uno está pasando un buen día, siempre llega alguien que te lo estropea; pues algo parecido le ocurre a la Tierra. La naturaleza actúa sabiamente por el beneficio de todo ser humano, y los humanos en contra de esto, la destruyen, arrasan con un mundo en donde podría "reinar" la tranquilidad, el respeto por todo lo que nos rodea y, ¿por qué no? la Paz, que tanto nos hace falta.
Por otro lado, y cambiando de tema, mi sor "favorita", todavía no ha regresado de Loyola, en donde lleva una semana, haciendo no sabemos qué; quizá, ¿una obra caritativa, un bien por la comunidad Trinitaria o, simplemente, un descanso feliz? Nunca se sabe, quizás algún día llegue a entender la infinita "misericordia" de estas almas que obran a través de un Dios, a quien no me atrevo a "conocer" o, a quien no conozco, porque por más que pienso, no hallo semejanzas entre Éste y el Mío. Un Dios que no castigue, un Dios que respete al "diferente", un Dios que nos tenga SIEMPRE presentes sin pretextos ni condiciones, y que no distinga religión o credo alguno.
Amén.

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