domingo, 2 de noviembre de 2008

17.15


No, no es la hora del café ni mucho menos. Es la cantidad de dinero que debía de pagar una compañera de residencia en Eroski por comprar "cuatro cosas". La noche del viernes, ella y otra compañera de aquí marcharon al supermercado a comprar algunas cosas para la semana, pero el problema fue que una de ellas no debió de calcular bien todos los productos que iba metiendo en la cesta para luego "hacer cuentas" con lo que ella llevaba en la cartera. Cuando llegaron a la caja, la chica que las atendió muy amablemente le "suelta" a una de ellas después de pasar todo por esa maquinita que Dios sabe lo que marcará y si marcará lo correcto...bueno, son 17.15, a lo que la chica se dispuso a "intentar obtener" de esa cartera la cantidad citada, ya digo, abultaba más que el dinero que llevaba dentro. Buscando y rebuscando entre la "chatarra" de céntimos que llevaba le comenta a la amiga: "Tía me vas a tener que dejar dinero" y la otra con la cara más desencajada que la que realmente tenía el problema, le contesta, todo ello, hay que decirlo hablando por teléfono con otra amiga: "tía si llevo lo justo para mí, y no tengo más que ocho euros en la tarjeta de crédito". ¿Cómo os quedáis? ¿patético, no? más patético fue que tuvieran que dejar el detergente y el champú que había comparado una de ellas para que pudieran pagar el resto.A todo esto la gente en la cola se cambiaba de caja según me comentaban éstas cuando llegaron y, ¡no me extraña!. En fin, ¡hay que ser más precabidas!

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