Estoy más ilusionada que nunca, o mejor dicho, que hace algún tiempo. Y es que, si todo sale bien y según lo previsto, estaremos viviendo tres amigas y yo en un piso en este nuevo año que entra.
La idea me suscita tanto, que parezco una niña a la que le acaban de regalar la muñeca con la que soñaba tener desde hace mucho tiempo.
Bueno, todos sabemos que se acerca la Navidad, esa fecha en donde uno se pone más solidario y tolerante con el prójimo y actúa siempre de corazón, anhelando el bien del otro y deseándole un feliz año nuevo. A mi todo esto me parece "muy bien", todos nos queremos, nos regalamos, nos abrazamos, hasta que llega la "cuesta de enero", esa que es tan difícil de subir, que del mismo agotamiento, te acuerdas (y no muy bien) de los regalos que compraste para que te quisieran un poco más y a otros, para que realmente los quisieran. ¿Triste, no?
En fin, que lejos quedan los valores religiosos y con ellos, los que tanto los defienden, y que cerca nos queda, El Corte Inglés.
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1 comentario:
Por eso mismo, como me parece una época muy hipócrita trato de ser más hijoputa de lo que lo habitual, para compensar tan "buen hacer" xDD
Suerte con lo del piso, ya me invitarás xDD
Un beso
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