Hola de nuevo:
Por fin ya en casa tras un largo viaje.
Ahora pasaré a comentaros una anécdota que me ocurrió el miércoles pasado en la residencia con la "dictadora", la señora Sor Celia, a quien podríamos comparar con Pilar Primo de Rivera en sus "buenos tiempos".
Estando ese mismo día en la Universidad, los de la empresa Emedia junior nos encargaron a una amiga y a mi, acudir a la sala Bilbo Rock para grabar planos generales de un show cómico que se iba a llevar a cabo. El espectáculo comenzaba a las ocho de la tarde, hora en que salgo de la Universidad, así que, nos dispusimos a ir una hora antes para poder llegar a tiempo. En el transcurso de la tarde, llamé a una amiga y compañera de residencia para que avisara a Sor de que no iba a poder llegar a la residencia a las nueve de la noche para cenar, así que por favor, le pedí que le dijera que me guardasen la cena, y así lo hizo. Cuando llegué, a las once menos diez de la noche, la veo sentada, esperando a que llegara para echarme la "bronca del siglo". Imaginaos cómo me pude sentir, después de oír sus gritos y ver sus ojos llenos de una gran cólera.
Llegué bastante nerviosa, pues si no llegas para antes de las once, puedes darte por "perdida" porque no te abren la puerta. ¡Qué gran misericordia la de estas Hermanas! ni que hubiera venido de fiesta.
En fin, ¿os podéis imaginar qué reacción tendría semejante persona si leyera mi blog? ¿Viviría para contarlo? ya sabéis que a estas clericales les gusta menos una "izquierdosa" que a Bush la verdad sobre el caso de Irak.
Por lo pronto, no me rendiré.
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